El
sol es un gran aliado de la salud y de la belleza, siempre y cuando el
tiempo de exposición no sobrepase los límites y el cuidado de la piel
sea el adecuado.
El hábito de tomar sol es bastante saludable pero tiene límites: los dermatólogos
alertan que sobrepasarlos puede ser el primer paso para serios problemas
de salud en el futuro.
Además de relajar y garantizar un color bonito, el sol es responsable
por la síntesis de la vitamina D, que ayuda en la captación del calcio
para los huesos.
Igualmente, la exposición a los rayos ultravioletas exige cuidados especiales:
el uso del protector solar apropiado y la correcta y constante hidratación
del organismo.
Adorado como “dios” por los pueblos de la antigüedad, el sol tiene el
poder de activar el metabolismo, siendo fundamental para la salud de los
niños, ya que promueve el crecimiento, previene la anemia y evita la descalcificación
que puede llevar a enfermedades en la niñez o en la fase adulta como el
raquitismo y la osteosporosis.
Los beneficios del sol también se extienden al área psíquica. Los estudios
comprueban que su presencia estimula el buen humor de las personas y evita
estados de depresión y suicidios.
Rayos UVB e UVA
La luz solar está compuesta por dos tipos de rayos ultravioletas: el UVB:
responsable principal de las quemaduras solares y causante del cáncer
de piel , y los rayos UVA, que poseen una longitud de onda más larga y
promueven el bronceado gradual y con el pasar de los años son responsables
por la aparición de manchas y por el envejecimiento cutáneo.
La acción de los rayos UVB es más intensa en el período entre las 10 hs
de la mañana y las 4 de la tarde, por eso los médicos alertan sobre los
riesgos de exponerse al sol en ese período.
Estudios más recientes, sin embargo, demuestran que la incidencia de los
rayos UVA es igualmente dañina y estos rayos están presentes en la misma
intensidad desde el amanecer hasta el atardecer. Estos rayos tienen un
papel importante en los procesos que forman tumores en individuos predispuestos
al cáncer de piel.
Además, el exceso de radiación puede provocar deshidratación y afectar
el sistema immunológico.
Sol con protección
Aprovechar lo bueno que el sol ofrece, pero con responsabilidad.
Se recomienda el uso de protector solar para quien se expone al sol por
más de 20 minutos diarios, independientemente de que esa persona esté
en la playa, en el club o en cualquier otro lugar.
Los protectores solares de Natura Fotoequilibrio contienen sustancias
que reducen el paso de los rayos UVB y UVA. El grado de protección varía
de 8 a 30FPS y debe ser elegido de acuerdo con el tipo de piel y el tiempo
de exposición.
Cuanto más claro sea el tono de la piel, mayor debe ser el factor de protección.
La aplicación del filtro solar debe ser hecha de 30 a 60 minutos antes
de que la persona se exponga al sol. Y debe ser reaplicado cada 2 horas,
si una persona se encuentra en una exposición solar directa.
La reaplicación también es recomendada si la persona transpira excesivamente,
nada o emprende actividades físicas rigurosas.
El tratamiento se completa con la aplicación de un hidratante post solar,
necesario para la restauración de la humedad perdida durante la exposición
al sol.